jueves, 18 de agosto de 2016

Cuando nuestros hijos prefieren a un padre (y rechazan al otro) de Janet Lansbury

En la entrada anterior os compartí un artículo precioso en el que una madre contaba cómo estaba reparando su relación con su hija a base de reafirmarle su amor incondicional. Siguiendo con esa línea, esta semana os traigo las indicaciones generales que nos hace Janet Lansbury cuando nuestro hijo muestra preferencia por uno de nosotros y rechazo por el otro. El artículo original es When Children Prefer One Parent y podéis leerlo directamente en ese enlace. Aquí os dejo mi traducción. Espero que os guste y os resulte útil:




Nuestra hija de tres años ha comenzado a mostrar una fuerte preferencia por mamá, especialmente a la hora de acostarse. Estamos tratando de ser positivos y respetar sus deseos, pero espero otro hijo para mayo, y tenemos que establecer límites sobre mi disponibilidad con ella. Hasta el momento, el establecimiento de límites a menudo lleva a las lágrimas, gritos y rabietas que incluyen golpear papá. La situación mejora cuando lo hablamos con ella con antelación. Sin embargo, "mejor" todavía implica gritos, y las rabietas se dirigen al aire en lugar de papá o mamá. Gritar al aire es una clara mejora sobre golpear o gritarnos a nosotros, pero probablemente necesitamos algunas herramientas más para esta situación.
Gracias,
Megan


Hola Megan,

¿No sería la crianza mucho más fácil si pudiéramos evitar siempre disgustar a nuestros hijos? Eso sin duda era (y sigue siendo) una de mis mayores fantasías de crianza. Sobre todo cuando la inevitable explosión llega en un momento inoportuno - cuando estamos cansados, tenemos prisa, hambre, estamos enfermo, o nos enfrentamos a una difícil transición de algún tipo (como esperar un bebé). Sin embargo, irónicamente, esos son a menudo los momentos en que nuestros hijos formulan deseos que no podemos conceder. Los niños parecen absorber nuestro estrés y luego intentan inconscientemente expresarlo a través de un comportamiento exigente que busca empujar nuestros límites.

Los niños pequeños y niños en edad preescolar pasan comúnmente por fases cuando muestran preferencias con los padres. Ellos hacen esto por una variedad de razones, a las que me referiré más adelante en este post. Pero primero, aquí están mis recomendaciones generales para cada uno de los padres involucrados. Al igual que con todos los aspectos de la crianza, lo que más importa es nuestra actitud.

Los padres rechazados deben aprovechar esta oportunidad (¡sí, de verdad!), porque es el papel de su vida con la palabra héroe escrita por todas partes. Claro, "No, mamá (o papá), tú no!" no es agradable, pero recuerda:

La adoración de nuestros hijos es un hecho, por difícil de creer que pueda ser cuando nos dice "vete, mamá", no es en absoluto personal.

Los niños pequeños viven el momento. Por lo tanto, "No quiero que vengas tú" (o incluso "no me gustas") significa "En este momento no quiero que vengas", o "No quiero que hagas esta actividad conmigo" , etc. Son temporales y superficiales, en lugar de rechazos profundos y permanentes.
Nuestro hijo sólo se siente seguro rechazándonos porque él o ella está segura de nuestro amor. Por lo tanto, el rechazo es una especie de cumplido extraño. Estamos haciendo algo bien. Pero claro, aún así hace que te sientas fatal.

Como padre rechazado, estamos llamados a demostrar nuestra capacidad súper impresionante de elevarnos por encima de la refriega con confianza, ser el adulto maduro, no ofendernos en los más mínimo, e idealmente, mantener nuestro sentido del humor (como hacen los verdaderos héroes). Esto significa reconocer, "Tenías muchas muchas ganas de que papá te bañara hoy. Está ocupado, así que por desgracia te toca que te bañe yo. Es terriblemente decepcionante. Lo sé!" No se permite el sarcasmo.

Si nuestro niño está gritando o en pleno desborde emocional, lo más seguro es permanecer en silencio, aceptando plenamente sus sentimientos mientras quizás podamos asentir con la cabeza. Validad sus sentimientos de forma verbal mientras están teniendo una rabieta puede ser percibido por los niños como un intento de convencerle de que no es para tanto, en cuyo caso se convierte en una forma de invalidarles y resulta totalmente contraproducente. Si hay golpes u otro tipo de violencia, mantenemos la calma y evitamos que esto suceda lo mejor que podamos, lo que podría significar dejar a nuestro niño en el suelo (si lo teníamos en brazos) y darle un momento para expresarse de forma segura mientras contenemos sus acciones como buenamente podamos.

Cuando manejamos su rechazo heroicamente, nos convertimos en modelos de madurez emocional, y nuestros hijos reciben muchos mensajes positivos e inestimables como:

- Mis padres son los líderes seguros y no me tienen miedo.

- La ira y la decepción son sentimientos seguros que puedo tener y expresar.

- Mis padres tienen límites personales y autoestima.

El Progenitor Preferido también tiene un papel que exige valentía, el tipo de coraje ordinario que los padres de niños pequeños empiezan a encontrar muy familiar. Estamos llamados a declarar nuestros límites con plena confianza en nuestras decisiones e igual de importante, la confianza en que nuestro hijo sea capaz de aceptarlos. También mostramos nuestra total confianza en el Progenitor Rechazado como un padre capaz y amoroso. Debemos ser directos y definitivos.

Al igual que el padre rechazado, aceptamos toda la fuerza del desacuerdo de nuestro hijo y reconocemos, "¿Quieres que vaya yo. Te oigo. No voy a estar disponible. Papá va a ser el que te bañe esta noche ".

No dudamos. Tampoco esperamos que nuestro hijo nos de permiso, o tratamos de explicarnos o convencerlo. No pensamos "pobrecito", porque la pena que ese pensamiento proyecta no solo subestima a nuestro hijo si no que también mina (o incluso ofende) a nuestro Progenitor Rechazado.

Regla de Oro de la crianza: Es casi imposible para los niños a aceptar cómodamente nuestros límites si no estamos completamente seguros nosotros.

Los Niños pequeños y preescolares muestran preferencia por uno de los padres cuando:

Necesitan expresar miedo, tristeza, ira. Mantener nuestros límites, mientras que heroicamente animamos a nuestros hijos a expresar su "desacuerdo" es la forma orgánica en la que podemos ayudarles.

Ellos sienten que molesta al padre rechazado. Cuando no nos molesta, los niños pasan por esta fase más fácilmente.

Los padres no ponen límites claros. Límites claros y empáticos sobre las preferencias pueden ayudarnos a girar las tornas y dar a nuestros hijos el liderazgo que necesitan.

Sienten más intimidad con el progenitor con el que pasan la mayor parte del tiempo. Permitir que nuestros hijos no estén de acuerdo con nosotros y expresen plenamente sus sentimientos fuertes es una experiencia íntima que les valida profundamente. No hay mejor manera de promover la unión. También recomiendo que los padres rechazadas hagan todos los esfuerzos posibles para participar con el niño en actividades de cuidado íntimo como los rituales de cambio de pañales, baño, y hora de ir a dormir.

Sienten que el progenitor se está alejando. Una vez más, los niños tienden a empujar nuestros límites cuando necesitan expresar sentimientos de miedo o ansiedad. Mantener nuestros límites en torno a las preferencias de ellos les ofrece el canal más seguro posible para expresarse. También recomiendo llevar misterios (como los embarazos) a la luz pública explicándoselos de forma breve pero sinciera.

Aunque ser el Progenitor Preferido es adulador, también es agotador. Puede ser muy difícil rechazar las peticiones (o exigencias) de nuestro adorado y desesperado hijo. Pero en nombre de la propia conservación, es importante distinguir "querer" de "necesitar". ¿Tu hijo necesita realmente que le pongas tú los zapatos, mientras estás intentando usar el baño? ¿O podrían valerle los más de 30 años de experiencia en atar calzado del Papá Rechazado? Hmm ...

 Más información como esta en los libros de Janet Lansbury ¡ahora traducidos al castellano!:

                                         


En resumen, tu hijo o hija te quiere y te adora, su rechazo responde a alguna necesidad no a una falta de amor real, no te lo tomes como algo personal (por difícil que esto sea). Muestra la madurez emocional que te gustaría que ellos aprendieran. Acepta, valida y acompaña sus expresiones de disgusto cuando eres tú y no el padre preferido el que hace algo con ellos. Intenta tomártelo con humor. Y si eres tú el Progenitor Preferido, no corras cada vez que te llamen si está el Progenitor Rechazado disponible. Muestra confianza en él/ella, ten la certeza de que tu hijo está en manos tan capacitadas como las tuyas. Y aprovecha y vete a hacer pis tranquil@.

Si tienes alguna pregunta o comentario que hacerme, o si tienes algún truco o sugerencia más que quieres aportar puedes hacerlo a través del blog, de la página de Facebook o de la cuenta de Instagram. Y si te ha gustado la entrada o crees que podría ayudarle a alguien que conoces COMPARTE.

¡Mil gracias por leerme!

¡Feliz Crianza!



2 comentarios:

  1. Esta entrada aparece en un momento que me está afectando mucho... A ver si me puedes dar tu opinión, Rosa.
    Mi hijo desde hace un mes va con sus abuelos 6 horas a la semana a jugar a la calle para que yo pueda estudiar, y con mi madre siempre ha tenido una relación muy estrecha, pero con mi padre no tanto. El problema es que lleva 10 días o así que en cuanto le ve empieza a decir no no no. Si hablamos de otra cosa todos, se le olvida, pero en cuanto mi padre le mira o le ofrece algo o le pregunta algo, su respuesta es no no no. A ratos se ríe mucho con él, cuando juega mi padre a perseguirle o a hacerle cosquillas, pero eso es todo lo que interaccionan.
    Por otro lado, mi padre es un poco víctima, y se lo toma mal. Se enfurruña y dice que él no sabe por qué le trata así si no ha hecho nada.
    A mi me está afectando bastante. Supongo que viene de algo que me hizo a mi sentir mi padre de pequeña, porque cada vez que no hacíamos algo que el proponía se ponía triste o se enfadaba. Y por eso lo estoy llevando mal. Y me gustaría poder arreglarlo o por lo menos explicarle a mi padre porqué lo hace mi hijo.
    ¿Alguna sugerencia?
    Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se me ha olvidado poner que tiene 20 meses y que no va a la guardería. Está con su padre y conmigo todo el día.

      Eliminar

¡No te pierdas nada! ¡Suscríbete!

Suscríbete al boletín para recibir lo último en tu correo electrónico

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

Mis artículos de crianza favoritos Copyright © 2012 Design by Ipietoon Blogger Template