
Dicen por ahí que en las consultas de pediatría hay dos estaciones: fiebretosymocos y verano. Como no estamos en verano, eso quiere decir que la mayoría de los papis del hemisferio norte estará lidiando con alguno de los factores de esa tríada, o con todos a la vez. Los mocos, especialmente, es algo que les acompaña en cuanto empiezan a bajar las temperaturas un poco y hasta que vuelvan a empezar a subir, coincidiendo "casualmente" con el inicio y final del curso escolar. No es casual que a los niños se les llame "mocosos". El caso es que los mocos, por ser algo normal, no nos debe y no nos suele preocupar mucho, pero claro, son extremadamente molestos, especialmente para los bebés y niños pequeños que no saben sonarse la nariz y que se ven en dificultades para comer o para dormir. ¿Cómo podemos ayudarles entonces?

